Me acuerdo de Lisboa (1 y 2)
“Solo que, con el saber de los siglos y las señales de tantos mundos que la perfeccionan, sugiere varias lecturas, y de ahí eso de que, a cada visitante, su Lisboa, como tantas veces se ha dicho”. José Cardoso Pires
Viernes, veintitrés de enero de dos mil veintiséis
… La magia de escribir un diario (hace que de pronto aparezcan recuerdos, experiencias y como peor versión opiniones). En este caso, inesperadamente, ayer, me situé en mis recuerdos sobre Lisboa, y fue gracias a que vi una excelente serie (no tanto); pero sí para mí porque tuvo la facultad de remitirme a mis sensaciones en esa ciudad maravillosa; probablemente la que más me haya gustado de la península ibérica (y del mundo); o, dicho de otro modo, si todo volviera a comenzar y pudiera elegir una ciudad donde vivir, donde proyectar mi mirada y desplegar mis sentidos, sería Lisboa. Donde despertar cada mañana y donde retirarme cada noche a descansar.
Por eso me ha encantado El Inspector H, de Edgar Medina, Guilherme Mendonca e Ivo Ferreira (2019).
El protagonista absoluto es el inspector, interpretado por Adriano Luz, de sesenta años en el momento de la realización. Este hombre, que da la impresión de que vive en el barrio de Alfama, imprime a su manera de ser policía un carácter que se me antoja muy lisboeta. Más allá de la trama policial de la serie, que es contada a través de una narración llena de misterios y claroscuros, interesante en todo momento; están los personajes y sobre todo la ciudad. Tuve la impresión, al ver la serie de estar yo también en Lisboa, en el barrio alto, en sus calles estrechas y enrevesadas, en sus bares minúsculos donde parece que los clientes estén en permanente conciliábulo intrincado y peligroso, mientras una fadista madura de un nostálgico atractivo, desgrana su repertorio con displicencia y sabiduría.
Y Humberto, un hombre maduro, con infinitas señales del tiempo en su rostro, que se mueve por la ciudad despacio, como lo hace en su propia casa, a su ritmo vivencial que no es negociable con nadie, solo con sus propias convicciones morales. Nunca se rinde, porque es de honor no hacerlo. Vive solo en un piso maravilloso en un barrio viejo, en una preciosa casa que tiene a la venta, pero que no vende nunca (no quiere), rodeado de libros porque además es un intelectual que cita como si nada a Tolstoi o cualquier otro autor, como una cita de la que no me enteré del autor, pero certera como un áspid venenoso: “La familia: máximo confort, mínimo placer”.
El que Humberto sea sexagenario no le impide tener una amante (está separado); y a su vez, otra amiga amante, y ya son dos las compañeras sexuales.
Sin duda, para mí, una estupenda serie que vi con sumo interés, gracias a Humberto, un hombre ejemplar por cultura; principios éticos en su profesión; y por su capacidad para querer a sus amigos y demostrárselo, y estos, a su vez, a él.
La Fotografía: En el capítulo 7 (de 9), el inspector protagonista, Humberto (un personajazo en todo lo que hace); por su resistencia a dar por cerrado un caso de asesinato múltiple, detrás de los cuales hay una trama de intereses inmobiliarios por parte de personajes siniestros y dominantes de Lisboa; se ve sometido a un tribunal de calificación psiquiátrica:
Tribunal: La jefatura tuvo necesidad de cuestionar sus condiciones actuales para desempeñar el cargo. Me refiero a las condiciones psicológicas. Pero atención, que esta valoración no debe ser encarada como algo negativo…
Humberto: ¿Podemos omitir la introducción? Sé lo que es una junta psiquiátrica.
-Tribunal: Dígame, Humberto, por sus condiciones actuales para desempeñar el cargo, me refiero a las condiciones psicológicas ¿Considera su trabajo estresante?
Humberto: ¿Comparado con qué?
Tribunal: -Con nada. Solo le pregunto si le parece estresante. Digamos que… en una escala, del 1 al 10. En el que uno sería poco y diez sería muy estresante ¿Cuánto le daría a su trabajo?
Humberto: 7,35… Empeora cuando me someten a juntas psiquiátricas.
Tribunal: En su trabajo normal, ¿En qué momento siente más tensión?
Humberto: –Después del almuerzo…